Siempre digo que los chef tienen que hacer doble trabajo en este país, por un lado, ser creativos como todos los chef, por otro serlo con los mismos productos que tienen los otros chefs como punto de partida.
Si no fuera por la música ambiente, en este cosmopolita restaurante de La Habana, tienes la sensación de estar en cualquier ciudad del mundo, en un sitio cool, a la moda, con una decoración muy cuidada, una terraza muy agradable y un servicio excelente, muy por encima del resto de restaurantes en los que he estado en La Habana.
Entiendo, sin haber hablado con los dueños, que querían demostrar que las cosas se pueden hacer de otra manera, y vaya si lo han conseguido.
En cuanto a la parte gastronómica destacaría el Tiradito, excepcional y la excelente costilla a baja temperatura.
Restaurante muy adecuado para comidas de negocios en La Habana.
